La UE quiere su foto en Haití

De nada sirve la tragedia. En Bruselas o Washington la inercia es otra. Los estadounidenses aterrizaron, con helicóptero incluido, en el palacio presidencial de Haití. Parece que espontáneamente desembarcaron también en todas las portadas de periódico. Sobre todo las españolas.

La foto del helicóptero queda ya para la Historia como el día en el que EEUU se hizo con el mando del país desencajado. Es una imagen tan potente como de discutida rentabilidad a largo plazo. En Bruselas y Estrasburgo hay mucha gente celosa que recuerda que Hillary Clinton ya se ha paseado por la zona.

¿Dónde está Europa? El comisario de Desarrollo, Karel De Gutch, viaja hoy a Haití tras la decisión de la UE de enviar 220 millones de euros a corto plazo y otros 200 más a largo plazo. Catherine Ashton, la Alta Representante para la Política Exterior, se irá a EEUU. La polémica de moda está ahora en el fin de semana que Ashton supuestamente pasó en Londres, con su familia, mientras Clinton se paseaba por la zona cero de la catástrofe.

Teniendo en cuenta que no hay casi ni dónde aterrizar y que los haitianos necesitan agua potable, tiendas de campaña y atención médica, parece un tanto frívolo (e ingenuo) que alguien se atreva a pensar que la implicación de uno u otro país se mide por la atención mediática. Pero así es.

El medio es el mensaje. Ayudas si se ve (o parece) que ayudas.

Sin ir más lejos, echen un vistazo a las televisiones y periódicos. En cada telediario se puede ver a reporteros estrella luciéndose, maquillados y bien peinados, al lado de cientos de personas que luchan literalmente unas con otras por recibir alimentos de primera necesidad. En la información-espectáculo, los periodistas (y las visitas de los periodistas, sus sentimientos y vivencias) siguen primando más que cualquier historia de un haitiano.

Un ejemplo: Anderson Cooper, estrella de la CNN que deja ‘su cámara’ para ayudar a un niño herido. Todo parece muy natural. Pero… alguien lo está grabando porque probablemente Cooper se haya desplazado a Haití con un equipo generoso que, por supuesto, continúa trabajando para ofrecer a los espectadores las mejores imágenes. Las de su reportero, claro.


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