Posts tagged with: rehn

Sólo Merkel se puede permitir el estrépito

De Guindos charla con Baroin, el ministro francés | Consejo de la UE

El estrépito con el que Mariano Rajoy irrumpió en la batalla de la austeridad sólo era comparable con el silencio con el que ha respondido Berlín. Hasta ayer. Diez días después de que Rajoy anunciase que se saltaba el límite de este año, el Eurogrupo declaró “muerto” el compromiso anunciado unilateralmente por el presidente del Gobierno.  Hasta ayer, Alemania seguía sin tener una opinión apasionada sobre el desafío. Y Alemania tiene una opinión apasionada sobre casi todo, aunque a veces no la exprese.

El golpe a Rajoy ha sido considerable, sobre todo porque vino precedido de una reunión previa al Eurogrupo entre el ministro Luis de Guindos y su homólogo alemán Wolfgang Schäuble. “España ha hecho grandes progresos. Eso lo ven también así los mercados financieros“, dijo el siempre circunspecto Schäuble. El alemán “no ha pedido absolutamente nada para el 2013”, presumía De Guindos al describir una reunión “extremadamente abierta, extremadamente agradable” y “constructiva”. Nada que ver con el carácter “extremadamente agresivo” que le había confesado en otro Eurogrupo De Guindos a Rehn sobre la reforma laboral, cuando pensaba que nadie le escuchaba.

La reunión que siguió a esas buenas palabras no fue del todo “agradable” para España. A través de De Guindos, marcó el fin de la inocencia europea de Rajoy, un sentimiento probablemente similar a la de Salgado el 9 de mayo de 2010, cuando salió de otro Eurogrupo con un recorte del 1,5% del PIB con el que no había entrado. La sensación es parecida: Europa impone dolorosos recortes a España. El contexto, no. En mayo de 2010, los rumores de un posible rescate de España eran constantes y el euro se desgajaba, días después de firmar su primer rescate de la economía helena. Hoy en España escuecen los recortes, que han metido a la economía en una espiral de paro y recesión. Pero el país no está al borde de una intervención internacional y el recorte extra parece responder a motivaciones exclusivamente políticas. Pretende servir de castigo ejemplar a un Rajoy que creía poder actuar como si fuese autónomo.

Tan solo hace diez días, el presidente del Gobierno había sorprendido a propios y extraños al anunciar por su cuenta la nueva cifra, que ayer el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, dio por “muerta”. “No se la he contado a los presidentes y jefes de Estado ni tengo por qué hacerlo”, había asegurado Rajoy. “Es una decisión soberana que toman los españoles y que la han conocido ustedes en estos momentos [en referencia a la prensa]. Y a la Comisión se la contaré en el mes de abril”.

La Comisión tiene, pues, el trabajo hecho. Sus reproches al procedimiento heterodoxo de Rajoy quedaron superados por la apisonadora política del Eurogrupo, que por otra parte sí abrió la mano con respecto al 4,4% del déficit que exigía el Ejecutivo comunitario. Quizás el comisario Rehn no se llevó todo el recorte que defendía en las últimas semanas, pero al menos sí salió de la reunión demostrando que el Pacto de Estabilidad “no es estúpido”, según él mismo reconoció. Y para probarlo, no hace falta nada más que un silencio alemán.

***

El estilo de Luis de Guindos sorprende en Bruselas. Acostumbrados a una Elena Salgado a la que a penas se le escuchaba al hablar, De Guindos llega nítido hasta a la oreja más lejana en las habituales ‘melés’ o ‘canutazos’ (declaraciones breves, en la calle, en las que el político se ve rodeado de una maraña de cámaras y periodistas). De Guindos suele desplegar un discurso muy medido, que repite hasta que se cansa y se va con un sonoro “pues muchísimas gracias”. Sin embargo, lo que más llama la atención es su “vamos a ver” como inicio de toda respuesta y una coletilla habitual en los políticos españoles: la utilización de “lo que es” (lo que es la política de austeridad, lo que es el compromiso del Gobierno) en vez de los conceptos reales. En la batalla por la suavización del déficit, ese “vamos a ver” ya puede ponerse en pasado.

Puntos A

A Monti no le han pedido que presida el Eurogrupo (Reuters)

Bravo Merkel por hacer campaña por Sarko (Financial Times)

Juncker “estrangula” a De Guindos ante los fotógrafos antes de abrazarse (EFE)


¿Quiere ser comisario?

Ashton, reconoció, ante los diputados, que no fue elegida democráticamente | EP (Pietro Naj-Oleari)

La maquinaria oficial del Parlamento Europeo lo presentó como un escrutinio concienzudo, casi como un “todo lo que siempre quiso saber sobre su comisario y él nunca quiso contarle”. Es de suponer que la maquinaria no contó con los obreros que la manejan, porque las cuatro primeras audiencias no fueron ni un “¿Quién quiere ser millonario?” con la pregunta (y la respuesta) del millón, ni un “Tengo una pregunta para usted” con inquietudes ciudadanas.

En su lugar, los periodistas y escasos (por su bien) ciudadanos que hayan podido interesarse por esta jura de bandera europea asistimos a preguntas vagas de los eurodiputados que fueron respondidas por respuestas generales. Filosofía, declaraciones de intenciones mínimas, pero pocas respuestas a problemas reales para los que la UE tiene competencias. Y eso que los 26 comisarios del segundo mandato de Barroso en la Comisión Europea necesitan ser ratificados por la Eurocámara. ¿Se atreverá la UE a censurar a Israel por sus asentamientos y muros? ¿Rescatará la UE a Grecia si quiebra como país? ¿Cómo responderá la UE a la violación de los derechos humanos en Cuba y cómo cambiará su política de estancamiento diplomático hacia la isla, probadamente ineficiente? ¿Debería la UE fijarse objetivos concretos en inversión en investigación o ayuda al desarrollo y multar a los países que los incumplan?

Rehn sustituye a Almunia |EP (Pietro Naj-Oleari)

No busquen las respuestas en nuestras crónicas sobre Catherine Ashton, la sucesora de Javier Solana al timón de la diplomacia comunitaria, y Olli Rehn, que sustituye a Joaquín Almunia como comisario de Economía y Asuntos Monetarios.

Ellos dos fueron las estrellas (bajo el cielo burócrata), que sin embargo protagonizaron algunas anécdotas. Olli Rehn, caracterizado por su tono de voz monocorde que en ocasiones da cuerda a su ironía, reconoció ante la genuina pregunta “cómo se siente” que experimentaba una sensación parecida a la de “un pollo que acaba de ser asado”. Ashton se puso seria para reconocer que los ciudadanos no la eligieron directamente para representarlos, a diferencia de los eurodiputados que la interrogaban. Para compensar su inexperiencia en política internacional, Ashton reivindicó que desde que asumió el cargo, en diciembre, es una adicta al móvil. Por supuesto, en conversación con las más altas autoridades mundiales.