Una sesión especial

Barroso cuesta en un sello 5 euros junto al presidente de la Eurocámara | D. Basteiro (CC)

Barroso cuesta en un sello 5 euros junto al presidente de la Eurocámara | D. Basteiro (CC)

En Estrasburgo, en la sesión del Parlamento Europeo que acabó este jueves, se vendían sellos del reelegido Barroso y del nuevo presidente de la Eurocámara, Jerzy Buzek. Souvenirs de excepción para una sesión que será recordada, sin duda, por otros motivos:

-Barroso es reelegido. Llevaba años preparándose. Primero se ganó a los Gobiernos, que conforman la institución con más peso. Tanto Sarkozy como Merkel, representando a dos países que cuando se unen suelen ser imbatibles, consiguieron que Barroso fuera sensible a sus necesidades nacionales. Según los críticos de Barroso, el de nuevo presidente del Ejecutivo comunitario se plegó a los Gobiernos.

-Barroso sale reforzado tras no haber hecho lo suficiente para prevenir la crisis. Algunos hasta anuncian su voto a favor basándose en parámetros que le servían para criticarle. Su comisario de Mercado Interior, Charly McCreevy (o Charlie Champagne, según los periodistas irlandeses) consiguió no regular los mercados financieros durante cinco años, pese a la insistencia de la izquierda europea.

-Los socialistas europeos meten en la nevera su ideología (y sus posiciones durante toda la legislatura) y piden la abstención.

-Como consecuencia, una izquierda europea dividida y unos conservadores británicos y checos de perfil euroescéptico sellan la reelección de Barroso.

-El PSOE da una mayoría que ni Barroso esperaba, al darle la legitimidad del Tratado de Lisboa, el nuevo libro de instrucciones de la UE que entrará en vigor si los irlandeses votan que sí en el referéndum del próximo 2 de octubre. El tratado actual exige una mayoría de los votos emitidos. Lisboa exigirá la mayoría de los miembros de la cámara (es decir, 369 de los 736 totales), algo que Barroso ha conseguido aún sin hacerle falta.

-Algunos diputados socialistas por España rompen la linea de partido. El PSC lo anuncia, otros lo comentan discretamente.


Un sustituto para Solana

Solana ha contagiado su discreción hasta a los rumores sobre su recambio | Foto: Flickr

Solana ha contagiado su discreción hasta a los rumores sobre su recambio | Foto: Flickr

El debate más socorrido en los pasillos de Bruselas, en las tertulias de café, es estos días pura especulación sobre cargos, mayorías y equilibrios institucionales. El presidente de la Comisión, Durao Barroso, está a punto de culminar su particular viacrucis para repetir en el cargo cinco años más. Además, todo su gabinete (27 comisarios) se renueva este otoño. Por si fuera poco, hay cargos nuevos. Si los irlandeses dicen sí a las nuevas reglas de juego de la Unión Europea, conocidas como el Tratado de Lisboa, se creará el cargo estable de presidente de la UE. Un cargo muy goloso, un puesto de lujo ante las cámaras en todas las cumbres. De momento, sabemos que Tony Blair lo quiere y que Felipe González dice que no quiere.

En esta controversia de nombres (que no de contenido), pasa desapercibida la renovación del Alto Representante para la Política Exterior. Una especie de ministro de Exteriores de la UE. Mister Pesc. Javier Solana.

De él hay quien dice que “habla todas las lenguas sin que se le entienda ninguna”. En las ruedas de prensa parece traspuesto, pero pocos dudan de su habilidad en negociaciones diplomáticas, sus dotes como mediador sigiloso y su obsesivo escrúpulo por el trabajo.

De Solana no se habla, aunque lleve diez años en el puesto. Diez años en los que ha hecho suyo el puesto y ha representado a la UE en toda negociación importante, ya sea en el proceso de paz de Oriente Medio, las relaciones trasatlánticas o el complicado día a día con el Kremlin, un aliado a menudo intratable.

Nicolas Gros-Verheyde destripa en su blog las razones por las que es importante y aquellas condiciones para el puesto. Yo añadiría que, siendo realista, su perfil ha de ser por fuerza discreto. Nadie con una personalidad arrolladora, con ideas firmes, puede agradar al mismo tiempo a Sarkozy, Merkel, Brown o Berlusconi. Al menos no alguien que las exprese habitualmente.

El perfil bajo puede ser, además de un patrón para el sustituir a Solana, un elemento sine qua non para la elección de un nuevo presidente de la UE. Puede ser también el motivo del respaldo de los 27 a Barroso, un presidente de la Comisión a menudo criticado por nadar y guardar la ropa con cada uno de los grandes países europeos.


Tú eres un terrorista

Ocho años después, nos seguimos preguntando dónde estábamos y qué hacíamos cuando la Historia se detuvo y decidió transvasarse hacia papel de periódico. Sin embargo, no hemos sido tan curiosos al preguntarnos dónde estaban nuestros Gobiernos, qué hacían por la protección de los derechos humanos. Como reacción, apoyaron una guerra en Afganistán, con cobertura de la OTAN y la bendición de la “legalidad internacional”, algo a lo que los políticos recurren como si fuese el Espíritu Santo. Una guerra en Irak, ataques preventivos, Guantánamo y sus vuelos, cárceles secretas, un deterioro del proceso de paz en Oriente Medio…

Además de esas agresiones, impunes pero que afectan a menudo a realidades lejanas de sus autores, hemos asistido a un deterioro global de derechos básicos como la privacidad de las comunicaciones y a la pérdida de la presunción de inocencia. Un ejemplo: el excesivo poder que han cobrado las fuerzas de seguridad. Su fuerza se aplica ya de manera preventiva, para evitar riesgos, jugando con ecuaciones y probabilidades que categorizan a cada persona según su procedencia, color de piel, barrio o gustos personales. No es ciencia ficción.

Tú puedes ser un terrorista. Aunque no lo seas. La Justicia o los derechos humanos son lo primero sólo en algunos discursos políticos. Para todo lo demás: seguridad.

Video via Kosmopolito


Barroso se subasta a sí mismo

Barroso, último de las Azores, primero en diplomacia parlamentaria

Barroso, último de las Azores, primero en diplomacia parlamentaria (CC).

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En el audio, cómo Barroso le recrimina al líder de los Verdes, Daniel Cohn-Bendit (que no le apoya), que haya propuesto a otro candidato conservador para su puesto. Grabado por @jsanhermelando

Lleva meses, según algunos varios años, buscando cinco años más al frente de la Comisión Europea. Por lo que hemos visto hoy, está a punto de conseguir el hito de preceder, preparar, gestionar y hasta sobrevivir a la peor crisis económica internacional en muchas décadas. Ayer, José Manuel Durao Barroso, conocido en España como el discreto anfitrión de la cumbre de las Azores que decidió la guerra de Irak, acabó el último de sus viacrucis: la ronda de contactos con los grupos políticos de la Eurocámara, que tiene que ratificar su candidatura, propuesta en junio por los 27 Gobiernos.

Según muchos diputados, presentes en reuniones la mayoría a puerta cerrada, Barroso fue conservador con los conservadores, su familia política; socialista con os socialistas y liberal con los liberales. No en vano, según él, su partido “es Europa” y aunque procede de la derecha portuguesa, no es conservador sino en todo caso “extremista por el otro lado” (en referencia a su juventud maoísta). Por otra parte, durante el estallido de la crisis económica fue acusado de neoliberal, incluso por los socialistas españoles, que lo votarán por la urgente “necesidad de responder ante la crisis” económica, según Juan Fernando López Aguilar. Junto a ellos y al menos la izquierda portuguesa está una derecha en bloque y unos liberales que dudan, pero que probablemente sellarán su reelección.

¿Entienden algo? Lo sé. Y eso que aún no hemos llegado a hablar de votos, mayorías cualificadas o simples, el referéndum sobre el Tratado de Lisboa o su entrada en vigor, que cambia todas las reglas e elección de presidente de la Comisión. Bajo él, además, habría un presidente de la institución de los Gobiernos (¿Felipe González?, ¿Tony Blair?) cuya identidad debería respetar el equilibrio geográfico o ideológico con la del cargo de Barroso, a punto de ser reelegido.

En Bruselas, todo puede ser más complicado de lo que parece. Todo necesita una vuelta de tuerca. Sin embargo, las preguntas más importantes se quedan siempre sin responder. Hoy, una diputada verde, se atrevió a preguntar por la abstención en las elecciones europeas y en la responsabilidad de Barroso, presidente de la institución que redacta las leyes. No hubo respuesta. Tampoco se esperaba.


Google Books y el caso Bit Torrent

¿Recorre Google (inteligentemente) un camino paralelo al del P2P en la música? | Foto (CC)

¿Recorre Google (inteligentemente) un camino paralelo al del P2P en la música? | Foto Mr. T in DC (CC)

Estos días hemos asistido a lo que probablemente sea la mayor estrategia preventiva de la historia de la tecnología. Google ha desplegado, desde mediados de agosto, una intensa campaña de comunicación coordinada desde Bruselas para convencer a la Unión Europea de que es el mejor actor para crear una biblioteca de Alejandría online.

Google tiene un acuerdo con 42 bibliotecas, 34 de ellas en EEUU, donde desde hace años digitaliza toda clase de libros, empezando por los que se encuentran en el dominio público, siguiendo por los descatalogados pero aún bajo copyright y terminando por los que todavía disponibles en las librerías. En Europa y otras partes del mundo, los empleados de Google trabajan metódicamente en resucitar en la Red grandes obras de la literatura, dentro del dominio público, que envejecen en bibliotecas sin que los internautas del mundo se beneficien de su potencial.

El objetivo es “democratizar el acceso a la información”, según Dan Clancy, ingeniero jefe del proyecto. Sus competidores tecnológicos (Microsoft y Yahoo), junto con Amazon, la tienda de libros online, ven en la estrategia de Google Books un comienzo muy filantrópico encaminado a monopolizar el sector editorial mundial cuando el mercado se base en libros electrónicos. Según el acuerdo con los libreros, Google se llevará un 37% de los beneficios en EEUU cuando saque partido a la comercialización de los libros descatalogados pero con derechos de autor. Y estos libros ya son dos tercios del total digitalizado.

Biblioteca de la Universidad Libre de Berlín | svenwenk (CC)

Biblioteca de la Universidad Libre de Berlín | svenwenk (CC)

Países como Francia o Alemania ven además con recelo cómo una empresa privada y estadounidense está en condiciones de sustituir a los Estados en la custodia online de la cultura milenaria del viejo continente.

Google Books no puede, todavía, implantar su negocio en Europa. Las leyes de copyright varían de país a país y harmonizarlas llevaría décadas. Sin embargo, su máquina de relaciones públicas ha convencido ya a la Comisión Europea, la institución que propone la legislación comunitaria, que ve en la eficacia de Google la única salida para tanto material que proyectos públicos como Europeana no son capaces de digitalizar.

Existen ciertas dudas sobre la transparencia y la posibilidad de piratear libros de Google Books, pero cada vez menos sobre la legalidad de su estrategia. Si tiene éxito, el gigante tecnológico se convertirá en pocos años en la gran fuente de libros de todas las épocas, online y en ocasiones gratis, del que se beneficiará todo usuario con acceso a internet. El final a la irrupción de la tecnología en un sector cultural sin las batallas campales entre internautas y sistemas legales de todo el mundo. Con grandes beneficios para Google y, probablemente, para el interés general. Un camino parecido al de la música, pero más calculado y sin improvisación.

Relacionado, mi artículo en Público de hoy.