Se apagan los focos para Jeleva

A Rumiana Jeleva se le acabó la fiesta. Ayer retiró su candidatura (o le hicieron retirarla) a comisaria de Cooperación Internacional y dimitió como ministra de Exteriores búlgara. Su intervención ante la Eurocámara fue considerada como patética por la prensa e indignante por los eurodiputados. No aclaró las dudas sobre sus negocios. Los parlamentarios (que ni por asomo atacaron con la misma fiereza a otros comisarios con más poder) la acusaban de mentir en su declaración de intereses. Tampoco gustaron las acusaciones de la prensa búlgara y alemana contra su marido, a quien acusaban de mafioso.

Nada ha sido probado. Por eso, José Manuel Durao Barroso la defendió en todo momento pensando que ganaría el pulso a la Eurocámara. En su marcha, un frío comunicado mil veces repetido por los portavoces (que no aportaron nada, más allá de la propaganda) aseguró que Barroso respetaba plenamente la decisión de Jeleva. La Comisión aseguró que la decisión era “personal”, sugiriendo que la humillación parlamentaria no tuvo nada que ver.

Parece que la nueva candidata, Kristalina Georgieva, no dará tantos problemas y no contribuirá al circo mediático. Es vicepresidenta del Banco Mundial y no se le conocen bailes apasionados como los de su compatriota.


Mexico y Frida Khalo en Bruselas

La columna rota, de 1944 | (Bozar)

Tormento, intriga, dolorosas tensiones, crítica social. La fascinante obra de Frida Khalo, a menudo solapada por su genuína personalidad y trayectoria vital, se expone en el Palacio de Bellas Artes (Bozar) de Bruselas. Forma parte de un festival con 4 exposiciones más y numerosos actos culturales consagrados a Mexico. Esto es lo que hemos contado en Público sobre Frida y sobre la otra cara de la moneda: su renacer como producto de consumo cultural y de imagen oficial de Mexico.


“Conozcan a mi marido” (les dirá que no soy una corrupta)

Jeleva, candidata a comisaria de Cooperación Internacional | EP (Pietro Naj-Oleari)

“Vengan a Bulgaria”.  La invitación que esta mujer, Rumiania Jeleva, hizo a decenas de eurodiputados no era hospitalidad gratuíta. Tampoco cuando les invitó a reunirse con las autoridades locales o a conocer a su marido. La aparente naturalidad de la candidata más débil de los 26 nuevos comisarios de José Manuel Barroso saltó por los aires cuando varios eurodiputados bastante bastante enfadados la acusaron de mentir en su declaración de intereses.

Jeleva, candidata a comisaria de Cooperación Internacional, declaró haber sido dos veces en los últimos años la patrona de Global Consult, una empresa consultoría. La última, hasta 2007. Sin embargo, varios eurodiputados argumentaron que la empresa estuvo bajo su control hasta 2009, algo incompatible con la ley búlgara, ante la que además respondía como ministra. “En Bulgaria tenemos instituciones… ¡y lo han comprobado todo!”, repetía sin cesar, con voz temblorosa y sonrisa forzada. El debate se calentó con las respuestas de los eurodiputados, que la acusaban de no estar dispuesta a contestar. “¿Está usted preparada para venir a Bulgaria?”, replicó Jeleva a una de ellas. Sus intentos fueron vanos y acabaron por provocar ira. “De verdad creo que debemos concentrarnos en la ayuda humanitaria. Hay mucha gente sufriendo en este mundo, muriendo incluso. Aún así, parece que estamos más concentrados en rumores infundados”.

López Aguilar y la comisaria Reding (Justicia), ¿amor a primera vista? | EP (Pietro Naj-Oleari)

La provocación era letal. Aunque la cartera de Jeleva es de un peso insignificante con respecto a otros departamentos, los eurodiputados no toleran que se les marque la agenda y se les diga que hablen de otras cosas que las que ellos eligen. Hasta cierto punto es normal. Nadie te dice en tu casa (la única elegida directamente por los ciudadanos) de qué tienes que hablar.

Con todo, la audiencia de Jeleva contrastó con la de Almunia, tres horas que parecieron alguna más en las que los momentos más destacados fueron el brindado por el nuevo comisario de Competencia (una cartera poderosa) antes de que le preguntaran y la interpelación de un parlamentario que quería bucear en el pasado marxista del PSOE. Algo parecido pasó con Catherine Ashton, que tendrá un presupuesto millonario y poderes ampliados con respecto a Solana para convertirse en la señora PESC. Cuestión de prioridades.

Los 26 comisarios de Barroso se someten estos días a audiencias de tres horas. El Parlamento votará el 26 de enero si los confirma en el cargo al conjunto (no hay voto por separado) y antes de esa fecha hará saber a Barroso si alguna oveja descarriada pone en peligro el beneplácito al rebaño entero. Tras lo de ayer, todo pinta mal para Jeleva.

Los eurodiputados salieron de la sala con estruendo. Sus compatriotas criticaron hasta su fluidez en inglés. Jeleva que llevó escritas sus conclusiones tras tres horas de encendido debate y sus palabras a la prensa comentándolo. Un responsable de prensa de la Comisión que intentó limitar las preguntas se vio obligado a interrumpirla precipitadamente porque la cautela de Jeleva se volvió a romper en pedazos. Alguien le preguntó por cuánto había vendido su empresa. “No consigo recordarlo, pero no fue una gran suma”, sentenció.


¿Quiere ser comisario?

Ashton, reconoció, ante los diputados, que no fue elegida democráticamente | EP (Pietro Naj-Oleari)

La maquinaria oficial del Parlamento Europeo lo presentó como un escrutinio concienzudo, casi como un “todo lo que siempre quiso saber sobre su comisario y él nunca quiso contarle”. Es de suponer que la maquinaria no contó con los obreros que la manejan, porque las cuatro primeras audiencias no fueron ni un “¿Quién quiere ser millonario?” con la pregunta (y la respuesta) del millón, ni un “Tengo una pregunta para usted” con inquietudes ciudadanas.

En su lugar, los periodistas y escasos (por su bien) ciudadanos que hayan podido interesarse por esta jura de bandera europea asistimos a preguntas vagas de los eurodiputados que fueron respondidas por respuestas generales. Filosofía, declaraciones de intenciones mínimas, pero pocas respuestas a problemas reales para los que la UE tiene competencias. Y eso que los 26 comisarios del segundo mandato de Barroso en la Comisión Europea necesitan ser ratificados por la Eurocámara. ¿Se atreverá la UE a censurar a Israel por sus asentamientos y muros? ¿Rescatará la UE a Grecia si quiebra como país? ¿Cómo responderá la UE a la violación de los derechos humanos en Cuba y cómo cambiará su política de estancamiento diplomático hacia la isla, probadamente ineficiente? ¿Debería la UE fijarse objetivos concretos en inversión en investigación o ayuda al desarrollo y multar a los países que los incumplan?

Rehn sustituye a Almunia |EP (Pietro Naj-Oleari)

No busquen las respuestas en nuestras crónicas sobre Catherine Ashton, la sucesora de Javier Solana al timón de la diplomacia comunitaria, y Olli Rehn, que sustituye a Joaquín Almunia como comisario de Economía y Asuntos Monetarios.

Ellos dos fueron las estrellas (bajo el cielo burócrata), que sin embargo protagonizaron algunas anécdotas. Olli Rehn, caracterizado por su tono de voz monocorde que en ocasiones da cuerda a su ironía, reconoció ante la genuina pregunta “cómo se siente” que experimentaba una sensación parecida a la de “un pollo que acaba de ser asado”. Ashton se puso seria para reconocer que los ciudadanos no la eligieron directamente para representarlos, a diferencia de los eurodiputados que la interrogaban. Para compensar su inexperiencia en política internacional, Ashton reivindicó que desde que asumió el cargo, en diciembre, es una adicta al móvil. Por supuesto, en conversación con las más altas autoridades mundiales.


¡Vámonos de fiesta!

No hubo noticias, pero sí flamenco con María Pagés y Tamara Rojo en el Real | netjcmv

Que no les engañen con sus trajes de gala o el glamur cañí (tan nuestro), pero mucho menos con palabras. Me refiero a términos como “una reunión muy en un clima constructivo”, “ahora o nunca”, “Europa se enfrenta a un gran desafío” y obviedades varias. Ayer no fue un día de noticias para la Unión Europea. Tampoco pasa nada, no hay que fatigar a la transparencia. Fue un día más bien para el postureo, para los cotilleos y para fraguar acontecimientos futuros.

-Preguntado por alguien que buscaba un “qué hay de lo mío”, Van Rompuy reconoció que no tiene ni idea de Cuba. A él que le registren, que sólo está en el cargo desde el lunes.

-Preguntado por una colega española que quizás piensa que por tener un 20% de paro España debe pasar palabra en temas económicos, Zapatero se molestó y sugirió antipatriotismo.

-Preguntado por su lugar central en el podio de Moncloa, Zapatero respondió diciendo que su corazón está a la izquierda. A Barroso, a la izquierda en el podio, le dio la risa floja quizás pensando si tiene corazón y a que lado.

-Preguntando en francés un periodista galo que considera un agravio a la diversiad cultural que no haya cinco lenguas de traducción (además del inglés) en encuentros de corresponsales europeos con Zapatero, fue respondido.

-Es de suponer que nadie le preguntó a Carl Bildt, ministro de Exteriores sueco, si tenía muchas ganas de flamenco.

-Es de suponer que la reina no respondió a gran cosa en ningún idioma.